Hay muchas formas de contar algo,
en este caso voy a tratar de contar casi 6 horas de clase. Que cómo lo hare?
pues ahora existen ahora miles de maneras para hacerlo, desde lo más ON como infografías,
storytelling, videos, fotos y hasta textos con más emojis que palabras y en lo “OFF”
encontramos audios, artículos, historias, dibujos, y otros. Pero en este caso lo
hare en un medio ON, el blog, en base a un formato que se está convirtiendo en
OFF, estos son los escritos y pues que mejor que relacionarlo con una historia
en la que muchos somos testigos.
Me remonto a un día muy soleado
en la ciudad de Medellín, estoy con mi mamá en el carro y yo me encuentro
manejando, tengo el aire acondicionado encendido para que el ardiente sol con
sus rayos no me desintegre en mil particulas y como soy parte de este milenio
tengo que tener Spotify para que los tacos de Medellín no me maten del aburrimiento;
así que estoy escuchando Joy Division, cuando en medio ataque epiléptico de Ian
Curtis, mi mamá le baja el volumen para contestar una llamada, era un cliente
de Barrancabermeja la cual llamaba para hacerle un pedido y un reclamo por unas
pulpas que habían llegado en mal estado, como es el debido proceso ahora, le
pide que le envié las fotos por WhatsApp para evaluar si se debía hacer una devolución;
si hubíera sido antes del WhatsApp se lo pedia por correo, y si hubiera sido
antes de eso, posiblemente habríamos perdido el cliente y el sus pulpas. El punto
es que durante ese momento tocaron el tema de como harían ellas sin celular y
sonaban como si llevaran años usándolo pero no es así, hace poco que tenemos
acceso al Smartphone y en el caso de mi mamá, lleva casi tres años con uno y
hasta el momento afortunadamente le ha sabido sacar el jugo, haciendo nuevos
clientes, haciendo amigos, reviendo viejas amistades con imágenes y cadenas de
milagros que a más de uno nos parece que no tienen sentido, pero para ellos es
como si el papa se los dijera, pero la cosa es que ella admite que el celular ya
es parte de su vida, y que sin él no podría realizar muchas de las tareas que
tiene en el trabajo, lo cual nos da a entender que ha entrado en un modo ON.
Estaría muy seguro al afirmar que
mi mamá no se veía a si misma con un Smartphone, más cuando tuvo que pasar por
el fax, el beeper, la radio, y otros medios. Ella ha pasado por casi toda la evolución
de los medios OFF y ON, puede que no los use en su totalidad, pero entiende que
para realizar sus tareas más fácilmente necesita de estos. Ahora nosotros, los
de mi generación apenas vimos la entrada de los medios digitales naciendo con
ellos, los entendemos en su totalidad y sabemos la fuerza que tienen para
llegar a las personas, por eso mantenemos conectados todo el tiempo y así estemos
sintiendo que perdemos el tiempo distrayéndonos, sería difícil apagarnos.
Durante la evolución que
presenciamos de los medios ON hemos siempre tomado un papel de errantes; sale
una nueva tecnología y siempre vamos en masas porque la pasada esta obsoleta o simplemente
nos aburrió. Por eso es que me pregunto muchas veces que será lo que viene
mañana porque todos los días está en evolución la tecnología y si en un futuro estaré
yo detrás de mis hijos diciéndoles “Mijo venga enséñeme a manejar eso”.

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